Por: Luis Armando Aburto
Durante más de 15 años, el SIAPA ha sido administrado por gobiernos de distintos colores, pero con un mismo resultado: agua sucia, fugas interminables, drenajes colapsados y una ciudad que cada temporada de lluvias revive la misma pesadilla. La ciudadanía lo vive todos los días. No es teoría: es abrir la llave y ver lo que sale.
Hoy se habla de un rescate financiero de 15 mil millones de pesos, dinero público que saldría del bolsillo de los jaliscienses. Y la pregunta que muchos nos hacemos es simple:
¿Se rescata al SIAPA… o se rescata a quienes lo dejaron llegar a este punto?
Porque la realidad es dura:
- Más de 20 mil millones en cartera vencida.
- 35% del agua se pierde en fugas.
- Zonas enteras sin drenaje sanitario ni pluvial.
- Y los grandes deudores siguen sin pagar, mientras las familias sí cargan con el costo.
La gente ya está cansada de excusas, de parches, de “estamos trabajando en ello”. Cansada de gastar en garrafones, medicinas, traslados y ausencias al trabajo y escuelas por enfermedades que no tendrían por qué existir si el agua fuera realmente potable.
Pero también hay señales de que sí se puede hacer bien. Las agencias intermunicipales de Seguridad, Movilidad y Bosques Urbanos han demostrado que cuando los municipios trabajan juntos, las cosas cambian.
Entonces, ¿por qué el agua —el servicio más básico— sigue atrapada en un modelo que ya no funciona?
Lo que la ciudadanía quiere es claro:
- Agua limpia y constante.
- Drenaje que funcione.
- Transparencia en el manejo del dinero.
- Planeación real, no improvisación.
- Y decisiones valientes, no paliativos.
La administración estatal tiene una oportunidad histórica: transformar el sistema del agua o repetir la historia de siempre.
Lo “Que Quiere la Banda” del Área Metropolitana de Guadalajara que ya resintió con su vida diaria, con su bolsillo y con su salud:
Queremos servicios dignos, no discursos; soluciones reales, no rescates sin rumbo.
Atentamente
Observador Ciudadano.
