¿El Huracán 01 en Jalisco; Al_faro: afectaciones…?

Redacción Pasarelamx
7 Min

Por: Luis Armando Aburto Hernández

Afectaciones, repercusiones y alcances del fenómeno más allá del Área Metropolitana de Guadalajara, con impacto en distintas regiones del estado de Jalisco.

La semana pasada, prácticamente nos cayó un huracán en todo el estado. No solo tuvo implicaciones climatológicas; también sacudió el ambiente político. Con las lluvias regresaron los socavones en distintas zonas, evidenciando no únicamente el olvido de décadas en las redes de distribución y drenaje a cargo del SIAPA y SEAPAL —en parte del Área Metropolitana de Guadalajara y Puerto Vallarta—, sino también la falta de una respuesta preventiva ante problemas que ya eran visibles.

En medio de este panorama, también se anunciaron cambios en el gabinete del Gobierno del Estado. Aunque se presentaron como movimientos relevantes, varios parecen más ajustes de posición que transformaciones de fondo. El caso del jefe de Gabinete, por ejemplo, ya se venía anticipando y no implica una salida del grupo político, sino un cambio de lugar dentro de la misma cancha.

Entre las salidas y relevos se mencionan áreas como el IPEJAL, el Instituto Jalisciense de Cancerología y la Secretaría de la Juventud. A ello se suma la llegada de un perfil que ya llevaba tiempo “calentando en la banca”: un tal Niño —sin confundirlo con Hugo, el verdadero Niño de Oro—, quien ahora llega al CEA tras dirigir fuerzas básicas desde un colegio muy cercano al aplauso oficial.

Dejo este punto al final porque parece venir a reforzar la limpieza que se está haciendo en SIAPA y SEAPAL —y no precisamente la de tinacos—. En un artículo posterior habrá oportunidad de abordar ese tema con más detalle, porque, como diría “Que Quiere la Banda” también merece explicación.

Se nos ha venido diciendo que se están realizando trabajos en SIAPA y SEAPAL con la intención de mejorar la calidad del agua; mejor dicho, para que algún día sí sea realmente potable. También se habla de acciones en los vasos reguladores. Sin embargo, la realidad es que cada día aparecen más socavones, y cada vez de mayor tamaño.

Se suele responsabilizar a los constructores, pero poco se habla de quién autoriza las licencias de construcción y de quién supervisa los trabajos desde los municipios. Claro, existe la figura del DRO; sin embargo, muchos de ellos provienen de instituciones que parecen limitarse a aplaudir y convalidar las decisiones del gobierno. En la práctica, terminan siendo como un cero a la izquierda.

Estas apariciones de socavones llegan justo cuando vivimos la euforia de los cuatro partidos del Mundial 2026 en Jalisco y recibimos, con gusto, a visitantes extranjeros y connacionales. Lamentablemente, algunos también han padecido malos tratos por parte de personajes que, al llegar a un cargo, se marean como si hubieran olvidado que en la topografía se requiere tres pies para mantenerse en aterrizado y no elevarse, los cargos no son es un privilegio, sino una responsabilidad.

No puedo confirmarlo, pero tampoco tengo muchas dudas: algunos parecen pertenecer a una especie privilegiada por los contratos. Ya habrá oportunidad de echarse un clavado en ese tema —y no precisamente en las albercas que se están formando en las calles—.

Ya instalados en temas mundialistas, resulta curioso que bastó perder un partido para cambiar al director técnico. Y no me refiero al caso de Coahuila, donde eso ocurrió unos días antes. Por estos rumbos también parece que se pidieron refuerzos, pues tuvimos visita desde “las Europas”, lo que trajo movimientos interesantes.

En mi humilde opinión, sin embargo, no fueron los cambios esperados. Hay perfiles que ya merecen ser sustituidos por su antigüedad en la cancha; no hablo de Ochoa, que va por su sexta Copa, sino de quienes arrastran kilometraje político desde administraciones anteriores.

Esperemos que, mientras avance el Mundial, no surjan más sorpresas. Y que tampoco tengamos otras nueve meses después, por aquello del uso que se le está dando al callejón del beso instalado a un costado del Fan Fest. Ese sí funciona, no como el de Chapala, que se volvió elitista: no transmite todos los partidos, solo los que autorizan las autoridades.

La importancia de cambiar personas, decisiones o actitudes en el momento adecuado no es menor: hacerlo a tiempo puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso de una administración. De no hacerlo, el gobierno  estatal actual corre el riesgo de ser recordado como una administración reactiva, dedicada únicamente a tapar agujeros conforme aparecen, en lugar de anticiparse con acciones preventivas en beneficio de sus gobernados.

Los ciudadanos estamos en modo mundialista, y eso no tiene nada de malo. Hay que disfrutar la fiesta deportiva y demostrar que, incluso en medio de situaciones complicadas, sabemos salir adelante unidos. Sigamos recibiendo con gusto a los visitantes extranjeros y connacionales que llegaron para disfrutar esta contienda deportiva; ya después veremos qué nos deja la “resaca mundialista”. Hasta parece título para otro artículo, jajaja.

¿Será muy larga esta temporada de huracanes? ¿Alguien lo sabe?

El clima político y climatológico se siente turbio. Urge que pase la tormenta y se apacigüen las aguas, porque ya hay demasiados movimientos: hasta parece que algunos muertos reviven y amenazan con regresar, solos o en grupo. Hablamos del clima, claro está; no vaya usted a pensar que nos referimos a temas políticos.

También hay quienes quieren aparecer en la foto sin moverse demasiado; otros, en cambio, preferimos no aparecer en las foto-infracciones de la carretera a Chapala-Guadalajara. Por cierto, ¿serán válidas?

Hoy quedaron varios temas abiertos para futuras entregas, así que mejor le paramos aquí y sigamos disfrutando del Mundial.

Yo ya saqué mi paraguas y bandera, para irme a ver a Maná. Allá nos vemos.

Atentamente

Observador ciudadano.

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