NOMBRE DEL ARTICULISTA: ARMANDO ABURTO
ÁREA DE ESPECIALIDAD: OBSERVADOR CIUDADANO
Modernización, Ampliación, Ciclopista y linea 5 del Tren (BRT), desde entronque periférico hasta Aeropuerto (10 km.)
El Gobierno de Jalisco, a través de la SIOP, impulsó la modernización y ampliación de la carretera, junto con la construcción de una ciclovía y la Línea 5, que finalmente se concretó como un sistema BRT.
La primer etapa, del Periférico al Aeropuerto, abarcó 10 de los 45 kilómetros entre Lázaro Cárdenas y Chapala.
Se trata de una necesidad detectada desde hace más de 20 años, aunque el proyecto permaneció archivado en instancias federales y estatales hoy desaparecidas, como la SCT y la SEDEUR.
La actual administración estatal, encabezada por Pablo Lemus Navarro, incorporó estas obras en la zona metropolitana con la intención de mejorar la imagen urbana ante el Mundial de Futbol 2026.
Durante décadas, esta carretera ha sido intervenida sin resolver de fondo su deterioro. El aumento del tránsito la ha vuelto insegura y lenta, pese a ser una vía estratégica que conecta siete municipios metropolitanos, el aeropuerto, la carretera libre a Ciudad de México y Chapala, uno de los principales destinos turísticos de Jalisco, atractivo para visitantes nacionales y extranjeros, incluidos residentes jubilados que impulsan el llamado turismo de salud. Además, cada fin de semana miles de personas del área metropolitana la usan para llegar a Chapala y la ribera.
Por ello, se requiere una vialidad moderna, segura, accesible e incluyente que garantice la conectividad hacia Chapala y fortalezca su vocación turística y residencial.
También es indispensable una mejor coordinación entre autoridades, proyectistas, constructores, supervisores, usuarios y habitantes de la zona, porque los tiempos de ejecución afectan la vida cotidiana, el comercio, los servicios, los estudios y el turismo en toda la región.
Alcance de la primera etapa
De acuerdo con información del Gobierno del Estado, la modernización de la carretera Guadalajara–Chapala cubrió 10 de los 45 kilómetros del corredor. La obra incluyó concreto hidráulico, ampliación a 12 carriles, banquetas, ciclovía y una nueva línea de transporte para beneficio del Área Metropolitana de Guadalajara.
Según la autoridad estatal, esto permitirá contar con un ingreso más digno a la capital de Jalisco, además de mejorar la movilidad, la seguridad vial y la calidad de vida de quienes viven y transitan por la zona.
Si cada día se realizan 700 mil viajes por esta carretera y se estima un promedio de tres personas por viaje, el impacto social potencial alcanza a más de 2 millones de ciudadanos, es decir, a una parte muy importante de la población metropolitana.
Evolución del proyecto de transporte
En un inicio se habló de entregar el proyecto ejecutivo para la Línea 5 del tren metropolitano de Guadalajara. Sin embargo, con el tiempo el planteamiento cambió y terminó por concretarse como un sistema BRT, hoy identificado como la Línea 5 del Macrobús.
Retos para concluir la obra
Los trabajos de esta primera etapa se desarrollaron durante 18 meses. Aunque todavía no se conoce con precisión la inversión total, porque continúan algunos detalles y pruebas, ese plazo permite dimensionar el reto pendiente.
Si se mantuviera el mismo ritmo de ejecución, concluir los 35 kilómetros restantes tomaría alrededor de 63 meses. Eso rebasa el tiempo que resta al actual sexenio, por lo que, si existe la intención real de terminar la obra antes de diciembre de 2030, será necesario replantear la estrategia, reducir plazos y asegurar los recursos suficientes.
El valor social y económico del proyecto no está en duda. El corredor Guadalajara–Chapala articula la conexión con el aeropuerto, la carretera libre a Ciudad de México, el Macrolibramiento y el Circuito Sur. Además de beneficiar a los siete municipios metropolitanos involucrados, también impacta a la ribera de Chapala y a regiones como Valles y Sur del estado. A ello se suma la relevancia logística de Acatlán de Juárez, donde se localiza uno de los centros logísticos más importantes de Jalisco y del país.
Importancia estratégica del proyecto
Concluir este proyecto es clave para la conectividad del actual sexenio y para el desarrollo económico, cultural y turístico de la región.
Su culminación también puede traducirse en una mejor calidad de vida para quienes viven, transitan y dependen diariamente de esta carretera.
Desde su construcción, no ha existido una intervención integral sostenida que realmente la modernice. Por eso, terminarla significaría convertirla en una vía más segura, funcional y digna hacia uno de los principales destinos turísticos para los habitantes del Área Metropolitana de Guadalajara.
¿Será esta la administración que por fin concluya la modernización de la carretera Guadalajara–Chapala?
La pregunta de fondo es si el actual gobierno logrará responder a una demanda histórica de la ciudadanía: contar con una carretera y un sistema de transporte dignos, seguros, incluyentes y modernos. No se trata solo de infraestructura, sino de mejorar la calidad de vida de quienes todos los días se trasladan a sus trabajos, escuelas, servicios de salud, actividades culturales y espacios de convivencia.
También se trata de hacer más ágil y segura la conexión entre distintos medios de transporte, como el avión, los autobuses, los vehículos particulares y el transporte de carga, en un corredor clave para la movilidad metropolitana y regional.
Ciudadanos del Área Metropolitana de Guadalajara, habitantes de la ribera y jaliscienses en general: ha llegado el momento de organizarnos, hacernos escuchar y exigir que quienes gobiernan trabajen con visión de largo plazo para sus gobernados.
De lo contrario, corremos el riesgo de esperar otros 30 años para una nueva intervención de fondo. No debería hacer falta otro evento internacional para que esta carretera reciba la atención que merece y se traduzca en un cambio real para la vida cotidiana de miles de personas.
Yo ya decidí: es tiempo de elevar la voz con respeto, pero también con firmeza, ante quienes nos gobiernan.
Es hoy o nunca.
